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Terapia familiar en Bogotá, Medellín, Cali y en línea
Hay conversaciones que llevan años sin poder tenerse. La terapia familiar existe para que ocurran con alguien que sostenga la sala.
La valoración se abona a tu plan · Cambio de especialista sin costo
Qué es
Entender conflictos familiares
La terapia familiar parte de una idea simple: los problemas rara vez están dentro de una sola persona. Están en la forma en que un grupo se organiza, se comunica y reparte roles. Por eso el foco no es encontrar al culpable, sino ver el patrón que todos sostienen sin darse cuenta.
Se consulta por convivencia difícil, conflictos entre hermanos adultos, límites con las familias de origen, cuidado de un padre mayor, separaciones y recomposición familiar, o por un tema que nadie logra hablar sin que termine en pelea.
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Quién debe venir
No siempre toda la familia. En la valoración se define quiénes son necesarios para trabajar el tema: a veces son dos hermanos, a veces la pareja parental, a veces el núcleo completo. Puede haber sesiones con distintas combinaciones a lo largo del proceso.
Roles que se repiten
En casi todas las familias hay papeles asignados sin haberlos hablado: el que resuelve, el que se enferma, el que media, el que estalla. Hacer visibles esos roles suele destrabar más que discutir el tema de fondo.
Las familias de origen
Buena parte de los conflictos de pareja y de crianza pasan en realidad por los límites con los padres de uno o del otro. Es un tema difícil de tocar sin que alguien se sienta atacado, y por eso funciona mejor con alguien que sostenga la conversación.
Cuando hay separación
La terapia familiar ayuda a organizar la coparentalidad después de una separación: acuerdos, comunicación, qué se les dice a los hijos y cómo. Es uno de los usos que más impacto tiene sobre los niños.
Cómo se manifiesta
Señales que suelen aparecer
Esta lista es informativa y no constituye un diagnóstico. Solo una valoración profesional puede establecer qué está ocurriendo.
Discusiones circulares
Las mismas conversaciones que terminan igual y que nadie recuerda cómo empezaron.
Temas prohibidos
Asuntos que todos saben y nadie nombra, sostenidos durante años.
Alianzas y bandos
La familia se divide en grupos y la comunicación pasa por intermediarios.
Un miembro señalado
Todo el malestar familiar parece concentrarse en una sola persona.
Límites difusos
Falta claridad sobre qué le corresponde decidir a cada quién.
Convivencia desgastada
Tensión permanente en casa que afecta el sueño, el ánimo o el rendimiento de varios.
Cuándo consultar
En qué momento tiene sentido pedir ayuda
Cómo lo tratamos
El proceso, paso a paso
La valoración se hace con las personas que estén dispuestas a venir, y ahí se define quiénes son necesarios para el trabajo. Las sesiones familiares y de pareja son de 75 minutos. El proceso hace visible el patrón, revisa roles y límites, y construye acuerdos concretos que se revisan sesión a sesión.
¿Cuánto suele durar?
Entre 8 y 15 sesiones, con frecuencia quincenal en muchos casos, porque los acuerdos necesitan tiempo para probarse en casa.
Con una valoración desde $89.900
En esa primera sesión el especialista define contigo cuántas sesiones necesitas —para conflictos familiares suelen ser alrededor de 8 a 15— y con qué frecuencia verse. Lo que pagues por la valoración se descuenta completo del plan que elijas después, así que empezar por aquí nunca te cuesta de más.
¿Quieres ver todas las tarifas y planes? Están aquí.
Se atiende con
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Quién atiende conflictos familiares
Preguntas frecuentes
Preguntas sobre conflictos familiares
¿Tienen que ir todos?
¿Y si alguien se niega a venir?
¿Sirve por videollamada?
¿El terapeuta va a decir quién tiene la razón?
El primer paso es solo escribir
No tienes que saber qué decir ni tener claro el motivo. Nos cuentas lo que puedas y desde ahí armamos el resto.




