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Psicología para adolescentes en Bogotá, Medellín, Cali y en línea
Un adolescente que no quiere ir a terapia casi siempre está diciendo algo distinto: que no quiere que lo lleven a arreglar.
La valoración se abona a tu plan · Cambio de especialista sin costo
Qué es
Entender adolescencia
La adolescencia trae cambios normales que asustan a los padres: más reserva, más irritabilidad, el grupo de amigos por encima de la familia, oscilaciones de ánimo. Eso es desarrollo, no patología. La consulta tiene sentido cuando algo se sale de ese rango: aislamiento marcado, caída sostenida del rendimiento, cambios bruscos en el sueño o la alimentación, autolesiones, o un malestar que no cede.
El trabajo con adolescentes tiene una particularidad: la alianza se construye con el adolescente, no con los padres. Sin esa alianza no hay proceso. Por eso las reglas de confidencialidad se explican desde la primera sesión, a los dos lados.
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Confidencialidad, dicha en voz alta
El adolescente necesita saber que lo que habla no se reporta a casa, y los padres necesitan saber que hay límites a esa reserva: si aparece riesgo para su vida o su integridad, se informa. Decirlo con claridad desde el inicio, delante de todos, es lo que hace posible que hable.
Los padres siguen siendo parte
Aunque el proceso sea del adolescente, hay sesiones de orientación con los padres. No para reportar contenidos, sino para trabajar comunicación, límites y expectativas, que es donde suele estar buena parte del conflicto.
Redes sociales y comparación
No todo el malestar adolescente viene de las pantallas, pero la comparación permanente y la exposición pública sí tienen efecto documentado sobre la imagen corporal y el ánimo, sobre todo en niñas. Es un tema que se trabaja de forma concreta y sin discursos moralizantes.
Cuándo hay que actuar rápido
Autolesiones, cambios bruscos en el peso o la alimentación, consumo de sustancias, aislamiento total o cualquier mención de no querer estar. En esos casos no se espera a ver si pasa: se consulta.
Cómo se manifiesta
Señales que suelen aparecer
Esta lista es informativa y no constituye un diagnóstico. Solo una valoración profesional puede establecer qué está ocurriendo.
Aislamiento marcado
Dejar de ver a los amigos, encerrarse, abandonar actividades que antes disfrutaba.
Caída en el colegio
Bajón sostenido en el rendimiento o resistencia a asistir.
Irritabilidad que no cede
Enojo constante y desproporcionado, más allá del roce normal en casa.
Cambios en sueño o alimentación
Dormir mucho más o mucho menos, cambios notorios en el peso o en la relación con la comida.
Autolesiones
Cortes, quemaduras o cualquier forma de hacerse daño. Requiere consulta pronta.
Comentarios sobre no querer estar
Cualquier expresión en esa línea, incluso dicha en tono de broma, se atiende de inmediato.
Cuándo consultar
En qué momento tiene sentido pedir ayuda
Cómo lo tratamos
El proceso, paso a paso
La valoración empieza con los padres para entender la historia, y sigue con una sesión a solas con el adolescente donde se acuerdan las reglas del espacio. El proceso combina sesiones individuales con orientación periódica a los padres. Si el motivo lo requiere, se articula con el colegio o con psiquiatría.
¿Cuánto suele durar?
Entre 10 y 16 sesiones, con sesiones de padres intercaladas. La constancia importa más que la intensidad: es preferible sostener el proceso que hacer muchas sesiones seguidas y abandonarlo.
Con una valoración desde $59.900
En esa primera sesión el especialista define contigo cuántas sesiones necesitas —para adolescencia suelen ser alrededor de 10 a 16— y con qué frecuencia verse. Lo que pagues por la valoración se descuenta completo del plan que elijas después, así que empezar por aquí nunca te cuesta de más.
¿Quieres ver todas las tarifas y planes? Están aquí.
Se atiende con
Dónde
Preguntas frecuentes
Preguntas sobre adolescencia
Mi hijo no quiere ir, ¿qué hago?
¿Nos van a contar lo que dice?
¿Funciona por videollamada?
¿Desde qué edad?
El primer paso es solo escribir
No tienes que saber qué decir ni tener claro el motivo. Nos cuentas lo que puedas y desde ahí armamos el resto.




