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Atención y TDAHPérdida de memoria: cuándo preocuparse
Cómo distinguir los olvidos de todos los días de las señales que ameritan una revisión, y qué hacer en cada caso.
Olvidar dónde dejaste las llaves, el nombre de alguien que acabas de conocer o a qué fuiste a la cocina le pasa a casi todo el mundo, y más en épocas de cansancio o estrés. Por sí solos, esos olvidos no suelen ser motivo de alarma.
Vale la pena preocuparse, en el sentido de pedir una revisión, cuando los olvidos son un cambio claro frente a como eras antes, van en aumento, afectan tu vida diaria o los notan también las personas que viven contigo. Y si el cambio aparece de repente, es una urgencia. Esta guía es informativa y no reemplaza una valoración profesional ni un concepto médico.
Olvidos que suelen ser normales
La memoria no funciona como una grabadora. Depende mucho de la atención: lo que no se registra bien no se puede recordar después. Por eso son frecuentes olvidos como estos:
- No recordar dónde dejaste un objeto que soltaste mientras pensabas en otra cosa.
- Tener una palabra o un nombre en la punta de la lengua y recordarlo más tarde.
- Entrar a un cuarto y olvidar por un momento a qué ibas.
- Olvidar una cita en una semana con demasiadas cosas.
- No recordar detalles de una conversación que oíste a medias.
Lo que tienen en común es que son ocasionales, la información suele volver y no te impiden trabajar, manejar tu dinero ni cuidar de ti.
Señales que ameritan una revisión
La diferencia está menos en un olvido aislado y más en el patrón. Estas señales, en general, justifican consultar:
- Repetir la misma pregunta o la misma historia varias veces en poco tiempo, sin darte cuenta.
- Olvidar por completo hechos recientes importantes, no solo los detalles.
- Desorientarte en lugares conocidos o perderte en un recorrido habitual.
- Tener dificultad nueva con tareas que dominabas: pagar cuentas, seguir una receta, usar el celular.
- Confundir fechas, o no saber en qué mes o año estás.
- Dificultad frecuente para encontrar palabras comunes o seguir una conversación.
- Cambios marcados de ánimo, de carácter o de comportamiento que acompañan los olvidos.
- Que la familia note el problema más que la propia persona.
| Más tranquilizador | Vale la pena revisar |
|---|---|
| Pasa de vez en cuando | Pasa cada vez con más frecuencia |
| Recuerdas después | La información no vuelve, ni con pistas |
| Coincide con cansancio o estrés | Ocurre también en días tranquilos |
| No cambia tu rutina | Afecta el trabajo, el dinero o la seguridad |
Esta tabla es una orientación general. No sirve para diagnosticar ni para descartar una enfermedad.
Causas frecuentes y tratables de los olvidos
Cuando se habla de memoria mucha gente piensa de inmediato en una demencia. Sin embargo, hay muchas otras razones por las que la memoria falla, y varias tienen manejo:
- Estrés y sobrecarga. Con la cabeza en diez cosas, la atención no alcanza para registrar.
- Ansiedad y depresión. Las dos afectan la concentración y pueden sentirse como mala memoria.
- Falta de sueño. Dormir poco o mal dificulta fijar los recuerdos.
- Algunos medicamentos. Si los olvidos empezaron al cambiar un tratamiento, coméntalo con tu médico. Nunca suspendas un medicamento por tu cuenta.
- Consumo de alcohol u otras sustancias.
- Condiciones médicas. Problemas de tiroides, falta de ciertas vitaminas, infecciones y otras enfermedades pueden afectar la memoria. Se revisan con exámenes que ordena el médico.
- Dificultades de atención de toda la vida. A veces lo que parece memoria es atención.
Por eso el primer paso es entender la causa, no asumir lo peor. Si sospechas que el ánimo o la tensión tienen que ver, puede ayudarte leer sobre depresión o sobre estrés.
Si es una urgencia
Llama al 123 o acude a urgencias de inmediato si la pérdida de memoria o la confusión aparecen de repente, o si vienen con alguno de estos signos:
- Dificultad para hablar o para entender lo que te dicen.
- Debilidad o adormecimiento en la cara, un brazo o una pierna.
- Pérdida súbita de la visión, mareo intenso o un dolor de cabeza muy fuerte y distinto a los habituales.
- Confusión después de un golpe en la cabeza.
- Fiebre alta con desorientación.
En estos casos una cita programada no es el camino: se necesita atención médica inmediata. Si junto con los olvidos hay ideas de hacerte daño o una crisis emocional, la Línea 106 atiende de forma gratuita las 24 horas.
Qué puedes hacer mientras consultas
- Lleva un registro. Anota qué se te olvidó, cuándo y en qué situación. Sirve para ver si hay un patrón.
- Pregunta a alguien cercano. Su mirada ayuda a saber si hay un cambio real.
- Pide una cita médica. El médico general es la puerta de entrada: revisa tu salud, tus medicamentos y decide si hacen falta exámenes o un especialista.
- Cuida el sueño. Si llevas semanas durmiendo mal, revisa las opciones de tratamiento del insomnio.
- Apóyate en ayudas externas. Agenda, alarmas y un lugar fijo para llaves y documentos. Usarlas no empeora la memoria.
- Haz una cosa a la vez. Buena parte de los olvidos cotidianos nacen de hacer varias tareas al tiempo.
Cómo se evalúa la memoria
Después de la revisión médica, una evaluación neuropsicológica puede medir de forma objetiva la memoria, la atención y otras funciones. Con pruebas estandarizadas se compara tu desempeño con el de personas de tu edad y nivel educativo, y se identifica qué áreas están bien y cuáles necesitan apoyo.
El resultado no reemplaza el concepto del médico, pero le aporta información valiosa y sirve como punto de comparación si más adelante se repite la evaluación.
En Espacio Psicológico ofrecemos neuropsicología en Bogotá y Cali. Como cada situación es distinta, escríbenos por WhatsApp contándonos la edad de la persona y lo que han notado, y te confirmamos si podemos atender el caso o qué camino conviene más.
Cuándo pedir ayuda profesional
Pide una cita médica o psicológica si:
- Los olvidos han aumentado en los últimos meses.
- Ya te causaron un problema en el trabajo, con el dinero o con la seguridad en casa.
- Tu familia te ha dicho que te nota distinto.
- Los olvidos vienen con tristeza, ansiedad, insomnio o mucha tensión.
- La preocupación por tu memoria ocupa buena parte de tu día.
Consultar a tiempo permite encontrar causas tratables y, en cualquier caso, tomar decisiones con información y con calma.
Antes de escribirnos
¿Será el ánimo o el cansancio?
La tristeza y el mal sueño también afectan la memoria. Estos tests son orientativos y no reemplazan una valoración.
Preguntas frecuentes
¿Es normal perder memoria con la edad?
¿El estrés puede causar olvidos?
¿A qué médico acudo primero?
¿Olvidar palabras significa que tengo una demencia?
¿Los ejercicios mentales mejoran la memoria?
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Escrito por
Jaime Martínez
Psicólogo · Director de Espacio Psicológico
Psicólogo y director de Espacio Psicológico. Coordina el equipo clínico entre Bogotá, Medellín y Cali, y edita el contenido de salud mental que publicamos.
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Contenido informativo; no reemplaza una valoración profesional. Revisado en octubre de 2026.
