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Niños y adolescentesPantallas según la edad y cuándo dar el primer celular
Qué recomienda la OMS para los más pequeños, qué criterios usar después de los 5 años y cómo decidir el momento del primer celular.
Para los más pequeños hay una referencia clara: la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomienda pantallas antes de los 2 años y, entre los 2 y los 4, aconseja no pasar de una hora al día de pantalla sedentaria, con la idea de que cuanto menos, mejor. Después de los 5 años pesa más el criterio que el reloj: qué ve, con quién, y qué deja de hacer por estar frente a la pantalla.
Sobre el primer celular no hay una edad oficial única. Lo que orienta es la madurez de tu hijo, la necesidad real y si en la casa hay acuerdos y tiempo para acompañarlo. Esta guía es informativa y no reemplaza una valoración profesional.
Antes de los 5 años: lo que recomienda la OMS
La OMS publicó directrices sobre actividad física, sedentarismo y sueño para menores de 5 años. En lo que tiene que ver con pantallas, dicen lo siguiente:
| Edad | Tiempo sedentario frente a pantallas |
|---|---|
| Menos de 1 año | No se recomienda |
| 1 año | No se recomienda |
| 2 años | No más de una hora; cuanto menos, mejor |
| 3 y 4 años | No más de una hora; cuanto menos, mejor |
La lógica detrás es sencilla: a esa edad los niños aprenden moviéndose, jugando, durmiendo bien y conversando con adultos. Cada rato quieto frente a una pantalla es un rato que no se usa en eso.
Si tu hijo pequeño ya ve más de lo recomendado, no se trata de sentir culpa sino de ajustar poco a poco. Una videollamada con los abuelos es una experiencia distinta a ver videos solo, porque hay una persona que le responde.
De los 6 a los 12 años: criterios más que minutos
Para esta etapa no abrimos una fuente oficial que nos permita darte una cifra única, y distintas entidades proponen límites diferentes. Tu pediatra puede darte la recomendación que aplica a tu hijo. Mientras tanto, estas preguntas orientan mejor que un cronómetro:
- ¿Qué desplaza? Si la pantalla no le quita sueño, tareas, juego activo, comidas en familia ni tiempo con amigos, vas por buen camino.
- ¿Qué ve y qué juega? No es lo mismo un programa adecuado para su edad que videos que saltan solos de uno a otro.
- ¿Con quién? Ver algo juntos y comentarlo cambia por completo la experiencia.
- ¿Dónde? En zonas comunes de la casa es más fácil acompañar que con la puerta del cuarto cerrada.
- ¿Cómo queda después? Si al apagar hay crisis todos los días, es señal de que el tiempo o el tipo de contenido necesitan un ajuste.
Adolescencia: de controlar a acompañar
En la adolescencia el celular es la plaza donde están los amigos. Prohibirlo del todo suele aislar, y dejarlo sin ninguna regla tampoco ayuda. Lo que mejor funciona es pasar del control a los acuerdos conversados.
Algunos temas que vale la pena hablar más de una vez: qué se publica y qué no, qué hacer si alguien le pide fotos o lo presiona, cómo actuar ante burlas o acoso en redes, y por qué el celular duerme fuera del cuarto. En nuestra guía para padres de adolescentes hay más ideas para tener estas conversaciones.
Cuándo dar el primer celular
Más que una edad, mira si tu hijo ya muestra estas señales de madurez:
- Cuida sus cosas y cumple acuerdos en otras áreas, como horarios y tareas.
- Tolera un «no» o un «ya es hora de apagar» sin una crisis grande.
- Te cuenta cuando algo lo incomoda o lo asusta.
- Entiende que lo que se envía o se publica puede quedar para siempre.
- Existe una necesidad concreta, como desplazarse solo o coordinar recogidas.
También ayuda separar dos decisiones que suelen mezclarse. Una es tener un teléfono para llamar y escribir. Otra, muy distinta, es tener un teléfono inteligente con internet abierto y redes sociales. La primera puede llegar antes; la segunda puede esperar e ir por etapas.
«Todos mis amigos ya tienen» es un argumento real para tu hijo, y vale la pena escucharlo. Hablar con otros padres del curso para acordar tiempos parecidos reduce mucho esa presión.
Acuerdos que conviene dejar claros desde el primer día
- El equipo es de la familia. Tu hijo lo usa con unas condiciones conocidas, no negociadas en medio de una pelea.
- Horarios y lugares sin pantalla. La mesa, el momento de las tareas y la noche. Los equipos se cargan fuera del cuarto.
- Aplicaciones por etapas. Cada nueva aplicación o red se conversa antes de instalarla, respetando la edad mínima que exige cada plataforma.
- Supervisión transparente. Si vas a usar controles parentales o a revisar el equipo, que lo sepa. Revisar a escondidas rompe la confianza.
- Qué hacer si algo sale mal. Que tenga claro que puede contarte un error o un susto sin que la primera respuesta sea quitarle el celular.
- El ejemplo cuenta. Las reglas pesan más cuando los adultos también dejan el teléfono durante la comida.
Escribir los acuerdos y revisarlos cada cierto tiempo evita discusiones. A medida que tu hijo demuestra responsabilidad, gana autonomía.
Cuándo pedir ayuda profesional
El uso de pantallas merece una consulta cuando deja de ser un tema de reglas y empieza a afectar su vida. Fíjate si:
- Duerme mucho menos o se queda despierto de madrugada con el equipo.
- Dejó amigos, deporte o actividades que antes disfrutaba.
- Bajó de forma notoria en el colegio.
- Reacciona con agresividad o desesperación cuando se le limita el uso.
- Miente con frecuencia sobre cuánto o qué usa.
- Lo notas triste, ansioso o muy irritable, y la pantalla parece su único refugio.
Muchas veces el exceso de pantalla es la parte visible de otra cosa: aburrimiento, soledad, ansiedad o dificultades de atención. En psicología para niños y adolescentes se evalúa qué hay detrás y se construyen acuerdos realistas con la familia. Si las reglas de la casa son motivo de pelea permanente entre los adultos, la terapia de familia puede ayudar.
Si tu hijo recibe amenazas, acoso o presiones para enviar imágenes, o si sospechas que un adulto lo contacta con malas intenciones, no esperes una cita: guarda las pruebas y llama a la línea 141 del ICBF o al 123.
Para una primera orientación puedes ver las tarifas y escribirnos por WhatsApp.
Antes de escribirnos
¿Las pantallas son el tema de pelea con tu adolescente?
La guía para padres de adolescentes reúne ideas para conversar sin que todo termine en discusión. No reemplaza una valoración.
Preguntas frecuentes
¿Los programas educativos también cuentan como tiempo de pantalla?
¿Es malo prestarle el celular para que coma o se calme?
¿A qué edad puede tener redes sociales?
¿Sirven los controles parentales?
¿Qué hago si ya le di el celular y se salió de control?
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Si las pantallas ya son un problema en casa
Valoración individual, que aplica para menores: $59.900 en línea o $69.900 presencial. Ese valor se descuenta del plan si continúan.
Escrito por
Jaime Martínez
Psicólogo · Director de Espacio Psicológico
Psicólogo y director de Espacio Psicológico. Coordina el equipo clínico entre Bogotá, Medellín y Cali, y edita el contenido de salud mental que publicamos.
Ver el equipo que atiendeFuentes consultadas
- Organización Mundial de la Salud — Para crecer sanos, los niños tienen que pasar menos tiempo sentados y jugar más (2019)
- Espacio Psicológico — Psicología para niños y adolescentes
- Espacio Psicológico — Guía para padres de adolescentes
Contenido informativo; no reemplaza una valoración profesional. Revisado en octubre de 2026.
