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Niños y adolescentes

Cómo decirles a los hijos que nos vamos a separar

Una guía para preparar la conversación: cuándo tenerla, qué palabras usar según la edad, qué preguntas esperar y cómo acompañar los días que siguen.

Lo que mejor funciona es decírselo los dos juntos, con palabras sencillas y cuando la decisión ya esté tomada. Tus hijos necesitan oír tres cosas: que van a vivir en casas distintas, que no es culpa de ellos y que los dos van a seguir siendo sus papás y cuidándolos.

No hace falta un discurso largo ni una explicación de los motivos. Una conversación corta, honesta y tranquila, seguida de muchas conversaciones pequeñas en las semanas siguientes, ayuda más que un único momento perfecto. Esta guía es informativa y no reemplaza una valoración profesional.

Antes de hablar: lo que conviene acordar entre ustedes

La conversación con los hijos empieza antes, entre los adultos. Aunque estén dolidos o en desacuerdo en casi todo, vale la pena ponerse de acuerdo en esto:

  • Qué van a decir. Una versión corta y compartida, sin culpables. Algo en lo que ambos se reconozcan.
  • Qué va a cambiar y qué no. Dónde va a vivir cada uno, cuándo van a ver a cada papá, si siguen en el mismo colegio.
  • Cuándo. Cuando la decisión sea firme y falte poco para el cambio. Con niños pequeños, unos días antes suele bastar. Con adolescentes puede ser con algo más de anticipación.
  • Dónde. En casa, sin afán, sin pantallas, y no justo antes de dormir, de un examen o de un cumpleaños. Un momento con tiempo libre después les permite preguntar o estar cerca de ustedes.

Si tienen varios hijos, pueden contarlo a todos al tiempo y luego hablar con cada uno por separado, según su edad. Así nadie se entera por un hermano.

Qué decir, con ejemplos

Hablen en plural, mirándolos, y vayan al punto. Dar muchas vueltas aumenta la angustia. Pueden usar frases como estas y adaptarlas a su forma de hablar:

  • Tenemos que contarles algo importante. Mamá y papá decidimos que ya no vamos a vivir juntos.
  • Es una decisión de adultos. Ustedes no hicieron nada para que esto pasara y no hay nada que puedan hacer para cambiarlo.
  • Los dos los queremos igual que siempre y los dos vamos a seguir cuidándolos.
  • Esto es lo que va a cambiar, y esto es lo que va a seguir igual.
  • Pueden sentirse tristes, bravos o confundidos. Pueden preguntarnos lo que quieran, hoy o cuando sea.

Después, hagan silencio y esperen. Algunos niños lloran, otros se enojan, otros preguntan si pueden seguir jugando. Todas son reacciones posibles y ninguna significa que no les importó.

Si se les salen las lágrimas, no pasa nada. Ver que los adultos también sienten tristeza y aun así están ahí para ellos puede ser tranquilizador. Lo que conviene evitar es que el niño termine consolando al adulto.

Cómo adaptarlo según la edad

EdadQué suelen necesitar
Menores de 5 añosFrases muy cortas y concretas: dónde van a dormir, quién los recoge. Repetirlo varias veces y mantener las rutinas.
De 6 a 11 añosOír de forma explícita que no es su culpa. Saber cómo será la semana. Espacio para preguntar muchas veces lo mismo.
AdolescentesHonestidad sin detalles íntimos. Que se escuche su opinión sobre horarios y espacios, sin ponerlos a decidir entre los dos.

Las edades son una guía, no una regla. Tú conoces a tus hijos y sabes cuánta información pueden manejar. Si tienes un hijo adolescente, la guía para padres de adolescentes puede darte más contexto sobre cómo comunicarte con él en esta etapa.

Lo que conviene evitar

Nadie lo hace perfecto, y menos en un momento tan difícil. Estas son las cosas que más les pesan a los hijos y que vale la pena cuidar:

  1. Hablar mal del otro. Para un hijo, cada uno de ustedes es parte de él. Oír críticas lo pone en un conflicto de lealtades.
  2. Contar los motivos de adultos. Una infidelidad, los problemas de plata o las peleas de pareja no son información para ellos.
  3. Usarlos de mensajeros. Lo que haya que decirle al otro, díganlo ustedes.
  4. Pedirles que escojan. Preguntarles con quién quieren vivir los carga con una decisión que no les corresponde.
  5. Prometer lo que no saben si van a cumplir. Es mejor decir todavía no lo sabemos, les contamos apenas lo tengamos claro.
  6. Dar falsas esperanzas. Si la decisión está tomada, frases como vamos a ver qué pasa los dejan esperando una reconciliación.

Las preguntas que suelen hacer

Pueden llegar de inmediato o semanas después, en el carro o a la hora de dormir. Tener pensadas las respuestas ayuda a contestar con calma.

  • ¿Es por mi culpa? No. Nada de lo que hiciste o dijiste tiene que ver. Es una decisión entre nosotros dos.
  • ¿Ya no se quieren? Nos queremos de otra forma y ya no como pareja. Lo que no cambia es lo que sentimos por ti.
  • ¿Van a volver? No. Sabemos que te gustaría, y es normal que lo desees.
  • ¿Dónde voy a vivir? Una respuesta concreta, con días y lugares, o un todavía lo estamos organizando si de verdad no lo saben.
  • ¿Y la Navidad, mi cumpleaños, el perro? Las preguntas prácticas son su manera de comprobar que su mundo sigue en pie. Merecen respuestas serias.

Los días y semanas después

La noticia se asimila de a poco. Es común que por un tiempo haya más pataletas, tristeza, problemas para dormir, bajones en el colegio o conductas de cuando eran más pequeños. En adolescentes puede verse como silencio, mal genio o más tiempo fuera de casa.

Lo que más protege es la estabilidad: los mismos horarios, las mismas normas en las dos casas hasta donde sea posible, y cumplir lo que se dijo sobre las visitas. Avisarle al colegio también ayuda, para que los profesores estén atentos.

Vuelvan a abrir el tema cada tanto, sin presionar. Un simple cómo te has sentido con los cambios deja la puerta abierta.

Cuándo pedir ayuda profesional

Buscar apoyo no significa que lo estén haciendo mal. Vale la pena consultar cuando:

  • No logran ponerse de acuerdo en qué decir o cómo, y la conversación se sigue aplazando.
  • Pasan varias semanas y tu hijo sigue muy triste, irritable o aislado.
  • Hay cambios fuertes en el sueño, la comida o el rendimiento escolar que no ceden.
  • Se niega de forma persistente a ver a uno de los dos.
  • Se culpa de la separación aunque le hayan explicado que no es así.
  • Las discusiones entre ustedes siguen ocurriendo delante de ellos.

En terapia de familia pueden preparar la conversación y organizar la nueva etapa como papás, aunque ya no sean pareja. Y si quien necesita un espacio propio es tu hijo, conoce la psicología para niños y adolescentes o la atención para la adolescencia.

Antes de escribirnos

Si tu hijo es adolescente

Una guía para entender esta etapa y comunicarte mejor con tu hijo, también en momentos de cambio familiar.

Preguntas frecuentes

¿Y si el otro papá o mamá no quiere participar en la conversación?
Puedes hacerlo tú, con el mismo mensaje: no es culpa de ellos y los dos los siguen queriendo. Evita explicar por qué la otra persona no está presente con críticas.
¿Les digo que la separación es temporal si todavía no estamos seguros?
Si de verdad es una prueba, puedes decir que van a vivir separados por un tiempo y que les contarán lo que decidan. Si ya está decidido, es mejor no dejar esa esperanza abierta.
¿Los niños muy pequeños entienden lo que pasa?
No entienden el concepto, pero sí notan los cambios y el ambiente. Por eso ayudan las frases concretas y mantener sus rutinas.
¿Conviene esperar a que terminen el año escolar?
Depende de cada familia. Lo que suele pesar más que la fecha es que no se enteren por otra persona ni vivan mucho tiempo en un ambiente tenso sin explicación.
¿Cuándo presentarles a una nueva pareja?
Suele ser mejor esperar a que los hijos se hayan adaptado a la separación y a que la nueva relación sea estable. No hay un plazo fijo.
¿Es mejor seguir juntos por los hijos?
Esa decisión es de cada pareja. Lo que más influye en el bienestar de los hijos es cuánto conflicto presencian y qué tan presentes siguen los dos, vivan juntos o no.

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Escrito por

Jaime Martínez

Psicólogo · Director de Espacio Psicológico

Psicólogo y director de Espacio Psicológico. Coordina el equipo clínico entre Bogotá, Medellín y Cali, y edita el contenido de salud mental que publicamos.

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Fuentes consultadas

  1. Espacio Psicológico — Terapia de familia
  2. Espacio Psicológico — Niños y adolescentes
  3. Espacio Psicológico — Guía para padres de adolescentes

Contenido informativo; no reemplaza una valoración profesional. Revisado en octubre de 2026.

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